miércoles, 24 de junio de 2009

Los Intrusos




El mundo es un sistema donde todo esta organizado en un sistema macro donde salirse de ese marco representa la ilegalidad e incongruencia. En nuestro país el fútbol es manejado de una manera mafiosa, arrancando y destrozando los sueños de miles de peruanos. Este artículo de Galeano habla sobre los intrusos en el fútbol, sobre aquellos que van contra la corriente, contra el sistema , contra los pronosticos, contras las estadísticas; es esa tosudez lo que reviltaliza al sistema mismo. Mientras escribo esto recuerdo el coraje puesto por Vargas en el encuentro ante Argentina, arremetiendo y faltandole el respeto a quien no se lo merece, salida por la izquierda dejando a Bataglia arrastrado en la cancha , lanzo un centro y Fano , si Fano , un delantero atípico, que no sera jamas pretendido por los grandes equipos europeos, ese Fano metió la cabeza(o la nariz) para hacernos gritar, porque sentimos a un país entero diciendo si se puede.

Los Intrusos

 Eduardo Galeano

 Cuando alguna adivina se ofrece a leer el destino, más vale pedirle que elija otra víctima: déjeme creer, señora, que el futuro es una sorpresa y no un aburrimiento.  Afortunadamente, el mundo no deja de ofrecer asombros. Hasta el fútbol profesional, una industria programada para las monotonías del poder, contiene imprevistos conejos en la galera.  

Más de una cuarta parte de la humanidad asistió, por televisión, a la primera sorpresa del Mundial 2002. Ocurrió en la noche de la inauguración, en el estadio de Seúl. Contra todos los pronósticos, Francia, el país campeón del Mundial anterior, fue vencido por Senegal, que había sido una de sus colonias africanas y que por primera vez participaba de una copa del mundo. Francia quedó por el camino en la primera rueda, sin meter ni un solo gol.  

Sin historia mundialera, sin estrellas, sin la obligación de ganar ni el terror de perder, la selección de Senegal jugó en estado de gracia, y fue la revelación. Llegó invicta a los cuartos de final, no pudo pasar más allá, pero su bailito incesante nos devolvió una sencilla verdad que suelen olvidar los científicos de la pelota: el fútbol es un juego, y quien juega, cuando juega de verdad, siente alegría y da alegría. Fue obra de Senegal el gol que más me gustó en todo el torneo, pase de taquito de Thiaw, certero disparo de Camara; y uno de sus jugadores, Diouf, hizo la mayor cantidad de gambetas, a un promedio de ocho por partido, en un campeonato donde ese placer de los ojos parecía prohibido.   

Se juega con nada. O casi nada: una sola pelota alcanza, o cualquier cosa que ruede, de trapo, goma, cuero o plástico. El fútbol es el deporte más barato del mundo. Pero la pelota tiene mágicos poderes y puede hacer brotar mucho dinero del pasto. La pelota que Adidas estrenó en el Mundial es de alta tecnología: una cámara de látex, rodeada por una malla de tela cubierta por espuma de gas, que tiene por piel una blanca capa de polímero decorada con el símbolo del fuego. Ella mueve fortunas.

 El negocio del fútbol, como todos los negocios, está organizado para recompensar a los más fuertes. A veces, sin embargo, los países imprevistos y los clubes chicos, sin ningún valor de mercado, rompen las rutinas del poder. 

Hace un par de años, el club Calais, un equipo de aficionados de poca experiencia y poca hinchada, fue casi campeón de Francia. Perdió la final por un pelito, por culpa de un penal dudoso. Era de no creer: los jugadores del Calais, empleados, obreros, jardineros, maestros, habían dejado por el camino a los equipos franceses de alto nivel profesional. 

Cerquita nomás, en Italia, un enanito está faltando el respeto a los clubes más ricos del mundo. Nunca en la historia italiana había ocurrido: un cuadro de pueblo chico ha entrado en la serie A. Este año disputó los primeros lugares, entró quinto, a un punto del Milan, y se clasificó para la copa europea. El convidado de piedra se llama Chievo. Proviene de una parroquia de tres mil quinientos habitantes, campesinos que producen kiwis, duraznos, salames y buenos vinos. En el café del pueblo, donde reina María la Pantalona, los hinchas celebran, lloran, discuten y deciden: el Chievo es de todos. El equipo entero, titulares y suplentes y todo lo demás, cuesta cincuenta veces menos que el dinero que recibió el club Juventus por la venta de un solo jugador, Zinedine Zidane, al Real Madrid.

 

A las grandes empresas del fútbol italiano no les gusta ni un poquito el fulgurante ascenso de estos nadies que juegan un fútbol suelto, audaz, atrevido. También sus vecinos, de la ciudad de Verona, los miran de reojo. Los fanáticos de la barra brava del club Verona, que hacen el saludo fascista, tienen la costumbre de insultar a sus rivales africanos, y entre los jugadores del Chievo brillan los inmigrantes negros. 

Al otro lado del mar, en el Brasil, la novedad se llama San Caetano. Este club nació en un suburbio obrero de la ciudad de San Pablo, en el anillo industrial que incubó el nuevo sindicalismo y el partido de Lula. 

El San Caetano, que tiene por símbolo un pájaro silvestre de color azul, practica un fútbol ofensivo y fulminante, fiel a la profesión de fe formulada por el presidente del club: "Hoy en día predomina el fútbol europeo, que es pura marcación. Pero el fútbol brasileño no debería mudar su estilo, su sello: jugar para adelante". Mal no le ha ido, que digamos. En sus escasos trece años de vida, el San Caetano se ha abierto paso hasta la primera división y los primeros lugares de la tabla, y este año está disputando, por segunda vez, la Copa Libertadores, contra los mejores equipos de América Latina. 

Y eso a pesar del problema de siempre, el drama de los clubes chicos y de los países pobres: el San Caetano crea jugadores y los pierde. Los mejores se van, comprados por los clubes grandes del Brasil (Corinthians, Palmeiras) o se marchan a Europa, al Stuttgart, al Lazio 

El poder dice: Se acabó la historia. Y dice: El destino soy yo. Pero en el fútbol, como en todo lo demás, hay intrusos. No están previstos en el guión; y, sin embargo, se meten donde no los llaman, sin permiso, de contrabando, y actúan. Ellos son consuelo y profecía. Se agradece.

 


7 comentarios:

  1. El fútbol peruano sin duda el peor en nuestro continente, sus jugadores muchos ya radicados en otro país triunfan fuera pero no dentro. Lo único que ocacionan aqui son escandalos y mas escandalos, el pueblo peruano lo unico que siente es decepcion y ya no hay garra cuando juegan.

    Orden es lo que necesitan estos jugadores que hace años no clasifican para ningún mundial.

    Leila Garrido Andonaire

    clase 1698

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  2. simplemente es la realidad de nuestro país! y del mundo entero...muy buena informacio! pero esta en nosotros no formar parte del culo del mundo...
    angela Gonzalez
    Lengua II
    clase :1698

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  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  4. Muchachos os felicito por este blog fuera de lo comun, gracioso, divertido y sobre todo que no se cayan nada, dicen las cosa como son y como esta la sociedad hoy en dia, que viva el culo del mundo.....jajaja

    HERMES GUEVARA CHAVEZ
    LENGUA 2 CLASE 1698

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  5. Me parece que en el artículo de los intrusos de Galeano, los equipos que superaron a los mal llamados "favoritos" simplemente siguen una tendecia, en le fútbol no hay favoritos. Creo que es importante decir que no hay mas "intrusos" como asi lo llaman en el articulo, hoy en dìa el resultado de un encuentro puede ser favorable para cualquiera de los dos equipos.

    Alono Carranza
    Lengua 2

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  6. El sueño lejano.

    El futbol peruano es siempre lo mismo desde hace muchos años. Pero frente a ello lo que siempre hago cada vez que veo a nuestra selección jugar, es cruzar los dedos para que no nos metan más goles. Terrible sensación la que tengo que pasar con cada partido; pero que más queda, nosotros en la tv y ellos en la cancha jugando disque fútbol profesional. Lo único que queda por mirar, es a nuestras compatriotas de voley sudar la camiseta y mostrar con orgullo el coraje de la mujer peruana. Rescatable, porque ellas no cobran 10 000 dólares para defender nuestra camiseta.

    Corinita Saavedra Panduro
    Lengua 2
    Clase:1698

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  7. Hola a todos, felicito por su artìculo con un nombre muy gracioso pero que encaja una realidad que a menudo vemos, como por ejemplo en el tema del futbol que sin duda alguna Yo mismo diría que estamos hasta el culo, muy gracioso pero es algo cierto pero tambien cabe destacar que todo depende mucho de los altos gerentes de ligas, sigan adelante y publiquen mas artículos. Suerte! Att: su compañero de clases:
    Johan Panduro Isla - Clase: 1698

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